Preámbulo

Cuando el blogo se levanta del suelo, parece que ahí arriba estás más solo. Y lo estás, realmente. No haber ido. Lo malo de ir a un sitio es que, hasta que no llegas, no sabes si es allí donde quieres estar. Por eso, lo mejor es el viaje. Y a viajar es a lo que me dispongo en El Blogo Aerostático. Viajes físicos. Viajes de la imaginación, que va a donde ella quiere y no la llevas tú: te lleva ella. Viajes por lo que está pasando que, lo quiera uno o no lo quiera, le está pasando a uno. Y viajes por el tiempo. Frío, hoy. Y a saber cuándo va a leer esto quien lo lea, si es que lo lee alguien. Si lo lee, será una viaje en el tiempo: de esa persona al ayer, que es el hoy en el que escribo; y mío, que al escribir emprendo un viaje hacia el futuro, inmediato o lejano, puesto que nadie me va a leer según escribo. Van a venir aquí, a este momento. Entonces, cuando yo vaya hasta ellos. Si están. Y si no están, yo tampoco me los habré encontrado. No habrá viaje en el tiempo.

 

12/04/2012. En casa.