SEMANA 14 SEPTIEMBRE 2012

MUÑECOS VACÍOS EN UNA BATIDORA

DESAFÍO TOTAL

¿Sueñan las ovejas con un tipo llamado Colin Farrell? Con las habilidades gestuales de una cornucopia aunque, eso sí, músculo todo lo demás, el fenómeno Farrell parece diseñado para ser la pareja onírica de Dolly, de cuya mirada la de Farrell es clónica.

Tal vez por eso, porque Schwarzenegger tampoco mueve la cara más que para quitarse una expresión que se le haya subido, lo eligieron a Farrell como su sustituto. Por eso y por las horas de gimnasio. Aquí acaban las coincidencias entre las dos películas.

El recuerdo gratísimo de la primera versión de Paul Verhoeven permitía anticipar, desde una perspectiva más próxima al relato original, una experiencia estimulante. No lo es. Son personajes planos (se entiende que necesiten el 3D para abultar un poco) y una acción trepidante, cuando se entiende por “acción” lo que es un videojuego.

Por lo que a la ambientación se refiere (cuando nada interesa no queda otro remedio que mirar el paisaje), el director coge un poquito de allí (‘Blade Runner’ para la Colonia), un poquito de allá (‘2001’ para el apartamento de Douglas y para las zonas nobles de La Catarata), otro poco de acá (‘La guerra de las galaxias’ para los soldados sintéticos y el cruce de disparos), lo mezcla y declara que le ha salido el plato. Peor –y ya es decir- que ‘Prometeheus’.

NOTA:

Farrell, sin embargo, estaba magnífico dentro de la cabina, intentando evitar que lo matasen (se lo merece, Farrell); y sobre todo en la muy divertida ‘Escondidos en Brujas’, donde hacía su papel: el de quien no se entera de nada. Para eso, único, Farrell.